martes, 5 de enero de 2010

La gente se hace daño y qué?

en 0:25
No voy a borrar las cosas así y hacer de cuenta que no nací en una casa donde había un patio con un paraíso
y
teníamos una bicicleta con respaldo, muchas muñecas, un juego de té, platos viejos, una cocinita donde mi hermana y yo éramos familia, donde al mediodía interrumpíamos el juego para almorzar, dormir la siesta, hacer los deberes, pelear por cualquier cosa que nos enfrentara y nos pusiera a distintas alturas de la alfombra.

No voy a mirar atrás e imaginar pisos flotantes sobre las baldosas y esconder debajo del pegamento que fui adolescente de una madre enferma que llegaba a casa después de trabajar todo el día en el Banco Provincia de Buenos Aires
y
lloraba en la habitación que tenia aire acondicionado. Y que esa habitación además daba a la calle de los jacarandaes y tenía una cama con una almohada de plumas que mamá abrazaba más que a papá; y también había un reloj despertador de plástico, dos veladores encima de las mesitas de luz, una repisa, el televisor y una pared con humedad, llena de esas cosas que se pierden y se pegan a la pintura. Hongos de todas las tardes.

No voy a cambiar de conversación cuando alguien propone hablar de las malas cicatrizaciones y los queloides y hacer de cuenta de que no conocí a un chico en el club
y
hablamos del clima, jugamos al voley, hicimos trenzas con los dedos, nos besamos en los parques más oscuros, me hizo el amor por primera vez en un Ford Falcon rojo, manchamos el asiento trasero, quitamos la sangre con esponjas y detergente, esperamos que yo sanara, lo hicimos muchas veces más, vivimos juntos, nos casamos, discutimos, le dije todas esas cosas que le dolían, perdí un hijo, dejé de quererlo y me fui de casa.

Pero tampoco voy a negar que el mundo me asusta, que tengo miedo
y
que por eso miento, digo la verdad como si lo fuera, me siento estúpida a veces, pongo los pies en el respaldo del sillón, escucho la misma música durante días, fantaseo con algunas posiciones de mi cuerpo, con su memoria de madrugadas y ventanas abiertas y palomas perdidas.

No pienso pasar por alto que pego folletos de otros países sobre los azulejos del baño
y
que espero milagros en el barrio, un derrumbe en cadena de balcones sin enredaderas, un cielo extremo sobre los edificios, una lámpara que lleve cien años prendida, y los taxis azules como lagos.


No.
No voy a hacerlo.



19 comentarios

La Luna on 5 de enero de 2010, 0:53 dijo...

Precioso.
Como una carta de Kafka al padre. Como esas cosas que son un buen texto y demasiado verdad para ser preciosos. Vos sabés.

Abrazo enorme.

(Sabñe que me perece arquitectónicamente bello que los párrafos se sostengan con los 'y' visualmente y todo)

La Luna on 5 de enero de 2010, 0:53 dijo...

Uh!
Olvide la PdV...

La de ahora: spingiz, solo sé que suena optimista.

=)

Beso!

Albertina on 5 de enero de 2010, 9:46 dijo...

Gracias luna, de verdad.
los "y" son buenos para sostener párrafos, y cuántas cosas mas?

- Dame 2 medialunas dulces "y" 150 gramos de chipá.

Esa "y" es FUNDAMENTAL.

La PdV es muy interesante, es como un zumbido de un salto al vacío de una luciérnaga herida. Cae directo a una piedrita y queda estampada ahi, muerta. Y la lucecita se va apagando de a poco... como una chispita de un carbón del asado de 5 amigos que se juntaron a comer en el club, viste?

Albertina on 5 de enero de 2010, 9:47 dijo...

y no... no soy optimista.

Analía Lardone on 5 de enero de 2010, 9:56 dijo...

Lore, me encantó escucharte.... Bello...
y
esa luciérnaga sigue gritando en la piedra del lago del bosque que se cae del mapa...

Albertina on 5 de enero de 2010, 10:00 dijo...

jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

pobre "luciernaguita"

Pato L dijo...

Bellísimo, Lore,
y
lo leés maravillosamente.
Besos

fernandomoron on 5 de enero de 2010, 15:59 dijo...

Muy lindo che, no se porque, pero me vino a la memoria la puerta de tu casa cuando iba a lo de tu vecino alla por los 80. Me gustó la combinación de audio y lectura, de esa forma uno lo lee con la intención de quien lo escribió. Feliz año.

Javier on 5 de enero de 2010, 16:29 dijo...

Shit! No lo puedo escuchar. Me voy a quejar con el área de tecnología de la empresa, no puede ser que cada vez pueda boludear menos en horario de trabajo.

Y bueno, también tendría que decir algo más que no fuera solamente qué placer leerte, carajo; pero me quedé tan atascado en las ganas de no volver que estoy ausente en todas partes. Pero no quería pasar en silencio.

Besos.

Albertina on 5 de enero de 2010, 17:19 dijo...

pato L.: no estoy tan segura de haberlo leido bien. Pero quise grabarlo y que quede la primera lectura. No hubo segundo intento.
Me gusta que te guste.

fer: esa puerta más atrás... el porche primero... yo supongo alguna de las razones por las que la recordás. Algunos de los párrafos transcurren en esa casa.

Javier: ES IMPERDONABLE. Si necesitás una firma para tu queja, decime nomás.
que buen "carajo" soltaste!
besos.

Fran on 6 de enero de 2010, 16:09 dijo...

hermoso lore! me gusta mucho el texto.

y el blog esta cada vez más lindo!
quedó muy bien la grabación, me gusta hasta el reproductor, jeje.

besos

Albertina on 6 de enero de 2010, 22:41 dijo...

Gracias Fran!

me alegro que te guste hasta el reporductor. Estamos aprendiend. Descuidate nomás y te revoluciono el blog! ja!

besos para tí.

realismo crudo on 8 de enero de 2010, 4:53 dijo...

hay un par de cosas del texto que me gustaron mucho en cuanto al nivel de comprensión y sinceridad.
1. "No voy a mirar atrás e imaginar pisos flotantes sobre las baldosas y esconder debajo del pegamento que fui adolescente de una madre enferma que llegaba a casa después de trabajar todo el día en el Banco Provincia de Buenos Aires
y
lloraba en la habitación que tenia aire acondicionado."
el aire acondicionado y el banco provincia son dos imágenes que narran mucho por su cuenta.

2. el párrafo acerca de la relación, que remata finalmente con:
"perdí un hijo, dejé de quererlo y me fuí de casa".
decirlo desde adentro y desde uno siempre se nota en los textos.
la estructura no me encanta, aunque entiendo que está compuesto a partir de eso.

ahora lo escuché.
la lectura en voz alta es algo que dice tanto de una persona.
me gustaría que nos escribamos, si querés pasáme tu mail al blog y lo borro apenas lo pongas, o hago eso yo en el tuyo y vos lo borrás.
-hay algunas cosas de la privacidad que me desespera no poder evitar-.
saludos albertina, y buen 2010. que empieza mucho más interesante que el 2009.

Anónimo dijo...

es tan conmovedor escucharte, muy valiente, desnudar la propia vida y hacerlo con belleza, gracias, vero.

Albertina on 9 de enero de 2010, 13:48 dijo...

realismo: un placer.
(me alegra saber tu verdadero nombre).
Respecto a las dos cosas que marcás, son tal vez las cosas más intensas (al menos las siento así).
De todas maneras a mi me gusta el último párrafo. Para mí es el más verdadero de todos. Y pienso que el texto debería haber terminado en "lagos".
pero lo escrito, escrito está.

vero: gracias. Busco la belleza. Estoy en esa búsqueda. te quiero. beso.

Graciela on 9 de enero de 2010, 22:05 dijo...

¿Cómo ocultar el daño que nos hacemos, cuando la desesperación porque duela se nos escapa por los poros? ¿Qué culpas fantasmas(impuestas y auto-impuestas)estaremos pagando?
Creo que no sirve negar, y recordar sólo para aprender y evolucionar.
Lindo el texto. Linda la escucha.

Flavio dijo...

Todos nos hacemos daño todo el tiempo, vos te hacés daño, yo me hago daño, aquella se hace daño, parece que no hemos venido a otra cosa. Cuando se escapa a cierta inconsciencia nos volvemos frágiles, advertimos que somos imperfectos, somos un caos permanente.
También voto por el reproductor de grabaciones, la voz que hay en él, por lo del banco Provincia, por todo. beso.

Albertina on 11 de enero de 2010, 14:27 dijo...

Gracias Graciela y Flavio.

Nos hacemos daño y qué?
Yo voto por menos queloides y mejores cicatrizaciones.

Vendrán más grabaciones.

Anónimo dijo...

fantasear con algunas posiciones del cuerpo....con su memoria de madrugadas...muy verdad !!! Que mujer...me encanto, me hiciste sentir asi como uf!!! muy bueno ( soy la que no tiene cuenta de google ) N R

 

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