
Esta mañana discutí con mi analista. Que el deseo me apremia y que el diván ya es incómodo. Que la vida, que los restos. Que rota así, como recién caída, el mundo tiene otra perspectiva. Que las ruinas vienen después de las guerras.
Y que me voy a comprar un trapo de piso blanco.
Para limpiar mi casa.
Para rendirme.
